Pocos goles culés ante el Granada
Es habitual que en los partidos del FC Barcelona, y más ante equipos débiles, se espere un aluvión de goles, por eso había mucha gente que pronosticó a goles en sus apuestas. Además, las estadísticas decían que cada vez que el Barcelona metía la pata (ante el Sevilla, por ejemplo), luego comenzaba una interminable lista de éxitos, y con un equipo como el Granada muchos vaticinaban que iba a ser la explosión culé.
En fin, de todas formas el Barcelona ha tenido un partido difícil por la presión, y al final ha logrado ganar a su rival, pero por la mínima, no como se esperaba al principio en las apuestas mayoritarias.
La verdad es que sorprende un resultado tan ajustado en un encuentro en el que los granadinos al final se quedaron con nueve en el césped debido a varias tarjetas. El argentino Leo Messi, quizá afectado todavía por el penalti que falló en el anterior partido, en este encuentro no estuvo muy acertado, y aunque en defensa todo el Barcelona lo hizo bien como de costumbre, en ataque no estuvieron muy sobrados.
Suerte que Xavi estaba ahí para enmendar el entuerto y lograr que una falta se convirtiera en gol. Desde luego, lo intentaron mucho más, el equipo venía con la necesidad moral de volver a retomar sus mejores resultados, y desde un principio establecieron una táctica de juego muy contundente, que es la que hacía pronosticar muchos más goles, a base de posesión del balón, un dato que hay que tener también muy en cuenta a la hora de estimar las posibilidades de ganar del Barcelona.
Las ocasiones se fueron sucediendo, y Messi dio unos cuantos sustos, pero los del Granada pusieron toda la carne en el asador, y su portero se mostró casi imbatible. Con un bloque defensivo tan contundente por parte del Granada (que quizá se conformaba con el empate), tan solo pudieron marcar a balón parado, y eso que durante el ochenta por ciento del tiempo la posesión del balón era culé.
En esta ocasión las decisiones arbitrales jugaron a favor del Barcelona, porque a Geijo le cantaron un fuera de juego que anuló una posibilidad de gol para el empate del Granada.