El uso de las estrategias: la martingala
La martingala o martingale como se le conoce originalmente ya que proviene de Francia es una técnica de apuestas que se suele utilizar en juegos de casino, en partidas de póker o en cualquier otro juego de azar.
Es una de las técnicas más famosas y veteranas de internet ya que originalmente fue creada en el siglo XVIII y se basa en el stake de tu bankroll. Veamos su modus operandi. Inicialmente apostamos con una cantidad fija y en el caso de perder vamos duplicamos esta cantidad hasta recuperar la perdida inicial. Y volvemos a empezar a apostar con la misma cantidad fija del principio.
Como toda técnica hay quienes la defienden y hay quienes la odian pero nosotros vamos a demostrar matemáticamente que utilizarla te llevará tarde o temprano a la bancarrota.
Que alcancemos la quiebra antes o después va a depender en gran manera de nuestra forma de apostar. Es decir, concretamente de lo que nos guste arriesgarnos a la hora de apostar.
Al iniciar una martingala tenemos dos opciones: realizar apuestas con value o realizar apuestas sin value.
Si somos del grupo que prefiere realizar apuestas sin value vamos a conseguir un pasaje directo para la ruina pero además por la vía rápida. De forma matemática podemos calcular el beneficio esperado con la siguiente fórmula:
Beneficio por apuesta
B= (1 – (2Q)^N)
B= cantidad apostada al inicio de la martingala
Q= probabilidad de perder la apuesta
N= Número de intentos que permite el importe total de nuestro bankroll
Si contamos con un bankroll de 1.00 euros y comenzamos apostando 5€ con una cuota de 2 (sin value, claro) y calculamos que nuestras posibilidades de ganar son del 47% entonces siguiendo la fórmula
B= 5
Q = 0.53
N= 7 (5, 10, 20, 40, 80, 160, 320)
Beneficio =5 (1 – (2*0.53)^7) = -2.52€
Vamos a perder más de la mitad de nuestra apuesta inicial en cada ronda que hagamos
Si hacemos nuestras apuestas con value y aplicamos la fórmula veremos que el beneficio esperado en este caso es positivo, sin embargo se pierde en el largo plazo
Esto es debido a que este sistema no tiene en cuenta las rachas de buena o mala suerte que suelen afectar inevitablemente a cada jugador. Si en este caso pillamos una racha de 15 apuestas perdidas, se acabó lo que se daba. Y si utilizamos un valor de N superior a 15 tendríamos que apostar 2 céntimos en cada apuesta. Y ninguna casa, casino o cuadrilla de póquer van a aceptar apuestas de este importe.
Así pues queda demostrado que pese a su popularidad la martingala es un sistema nefasto